Mantener tu auto en buen estado no solo te ahorra dinero, también te mantiene seguro en la carretera. Muchas personas esperan hasta que su auto presenta una falla para visitar el taller mecánico, pero lo ideal es anticiparse a los problemas con un buen plan de mantenimiento preventivo.
En este artículo te explicamos cuándo y por qué debes llevar tu auto al taller, para que evites averías costosas y prolongues la vida útil de tu vehículo.
El aceite es la “sangre” del motor. Su función es lubricar, evitar el desgaste y mantenerlo limpio.
Cada cuánto: Cada 5,000 – 10,000 km según el tipo de aceite (convencional o sintético).
Beneficios: Mejor rendimiento del motor, menor consumo de combustible y mayor durabilidad.
Tip: Aprovecha para cambiar el filtro de aceite, de aire y de gasolina cuando sea necesario.
Los frenos son uno de los sistemas de seguridad más importantes de tu auto.
Cada cuánto: Cada 10,000 – 15,000 km o si escuchas ruidos al frenar, sientes vibración o el pedal se hunde demasiado.
Beneficios: Evitas accidentes y alargas la vida útil de discos y pastillas.
Una alineación incorrecta no solo desgasta las llantas de forma irregular, también afecta la dirección y la seguridad.
Cada cuánto: Cada 10,000 km o cuando notes que el volante vibra o el auto se jala hacia un lado.
Beneficios: Manejo más seguro, llantas más duraderas y mejor consumo de combustible.
Los amortiguadores y bujes de la suspensión mantienen el contacto de las llantas con el pavimento y absorben los baches.
Cada cuánto: Cada 20,000 – 30,000 km o si escuchas golpeteos en caminos irregulares.
Beneficios: Mayor comodidad al manejar y mejor estabilidad en curvas.
Las bujías encienden la mezcla de aire y combustible en el motor.
Cada cuánto: Cada 40,000 – 60,000 km, según el tipo.
Beneficios: Arranques más rápidos, motor más eficiente y menos emisiones contaminantes.
La correa de distribución sincroniza el movimiento de las válvulas y pistones.
Cada cuánto: Cada 60,000 – 100,000 km (según el fabricante).
Beneficios: Evitas daños graves al motor que pueden costar miles de pesos.
Además del aceite, el auto tiene otros líquidos importantes: líquido de frenos, refrigerante, aceite de transmisión y dirección hidráulica.
Cada cuánto: Cada 40,000 – 60,000 km o según el manual del vehículo.
Beneficios: Protegen los sistemas mecánicos y evitan sobrecalentamientos.
Aunque no llegues al kilometraje recomendado, es buena idea llevar tu auto al taller al menos una vez al año.
Qué revisar: Niveles de líquidos, batería, luces, llantas, correas y mangueras.
Beneficios: Detectas problemas antes de que se vuelvan costosos.
Un buen plan de mantenimiento preventivo aumenta la vida útil de tu auto, mejora su desempeño y te ahorra dinero.
Si tienes dudas sobre el estado de tu vehículo o no recuerdas cuándo fue tu último servicio, agenda una cita con tu taller de confianza.